viernes, 3 de julio de 2009

ZARZADILLAS, ZARZALEJOS y AGUAS de PEDRO PONCE

A 861 metros de altitud sobre el nivel del mar (1), en la solana de la Sierra de Pedro Ponce, está situada la “pequeña, tranquila, y casi olvidada, población rural” (2) de Zarzadilla de Totana.

Sus 550 habitantes convierten esta pedanía alta de Lorca en el núcleo poblacional más importante de la Sierra de Pedro Ponce, aunque no es la única Zarzadilla ubicada en las laderas de la sierra: otras dos Zarzadillas, más pequeñas situadas al N de la sierra, en el término municipal de Mula, le dan nombre al Barranco de Zarzadilla, el cual confluye con la Rambla de Calvillo unos metros al N de la confluencia del Barranco del Tendejón. Son ellas la Casa de la Zarzadilla de Arriba y la Casa de la Zarzadilla de Abajo, situadas ambas en un núcleo de casas relativamente amplio, en un no muy extenso territorio entre los pagos de El Carcavalar, Los Bernabeles y El Francés.

Desplazado al NO, integrado en el pago de El Pradillo, a una altitud sobre el nivel del mar en torno a 900 metros, encontramos El Zarzalejo. Tanto este como la Zarzadilla de Totana se asientan sobre un enorme acuífero que alimenta el caudal de varias fuentes diseminadas por la sierra de las que, por su aprovechamiento, destacamos dos: una en el término municipal de Lorca y otra en el término de Mula:

- La fuente de la Zarzadilla
- El pozo de El Pradillo.

A tenor de lo que leemos en Moya, “la primera referencia a Zarzadilla no aparece hasta el siglo XIV, en el que se cita la “Fuente de la Sarsadilla” como un remoto paraje del Concejo de Lorca”. (3)

Esa fuente llevará su agua a Lorca a partir de 1781, tras la construcción del Acueducto de la Zarzadilla, para paliar la sed de una ciudad que sobrepasa en el XVIII los 40.000 habitantes. “El costo total de las obras –dice Moya- fue tasado en 1.296.533 reales de vellón”. Una fortuna en aquella época, sin duda.

El agua de la Fuente de la Zarzadilla alimentó las fuentes de San Cristóbal y Santa Quiteria, en la ciudad de Lorca, hasta el pasado siglo.

El Pozo de El Pradillo es más reciente, fruto de una perforación de 270 metros de profundidad, realizada en 1981, “con un caudal aforado de 138 l/seg., situado en la Sierra de Ponce, al Norte del término municipal de Mula, desde donde se conduce el agua por tubería en un tramo de 8 km, para verterla en las proximidades del río Mula”. (4)

La surgencia del pozo de El Pradillo, con sus 138 l/seg., se aproxima al caudal medio que el río Mula llevaba hacia 1930, sin los aportes del río Pliego. Gracias al pozo de El Pradillo se garantiza “un caudal ecológico mínimo de 30 l/seg.”, en el río Mula, que equivale a un aporte diario en torno a los 2592 metros cúbicos del preciado líquido elemento. Del resto de agua se evapora un alto porcentaje y la restante riega los huertos de frutales muleños que asombraron al geógrafo andalusí “nacido cerca de Granada, seguramente en el año 1210” (5), Abu l-Hasan Alí Ibn Said He-Hagribi.

Nuestra sierra común rezuma agua, y aquellas fuentes “no nombradas” en el siglo XIV, cobran nombres propios, como Mena, Madroño, Poza del Sudador, Los Tornajos, Majada Morales, Fuente del Roble, del Lobo, la Jara, el Royo, del Pradico, de la Canalica, las fuentes de la Huerta del Puerto, la del Prado del Pavo, la fuente del barranco de los Selvares, la del Montés, las Perulas, la de la Casa de los Pinos, la de la Casa de las Nogueras, la del Prado de los Navarros…

Estos nombres, con estas calores, vienen a refrescarnos la memoria y a mostrarnos la veracidad de las palabras de “El Serrano” y su hija Ana, en la entrevista realizada a Rafael Martínez y Blas Sánchez a final del verano pasado y que hemos albergado en este blog

“Rafael. … sentimos un ruido como de un golpe de agua, tremendo, que caía, o sería viento aquello… no sabíamos lo que podía ser. Y ya te digo, acercábamos el oído y se oía eso, como si hubiera caído un golpe de agua desde lo alto de un salto. Después fue el Cojo y metió un barreno por ver si había agua allí, y la enterró también.

Ana. En estos montes hay un acuífero bastante grande.”

http://laselvaeditorial.blogspot.com/2009/06/entrevista-rafael-martinez-y-blas.html

A la vez que aprendemos a conocer este trozo de mundo, aprendemos también a respetarlo y a quererlo. Su protección y conservación debe aunar el esfuerzo de los ayuntamientos de Lorca y Mula, cuyos términos municipales se reparten la sierra desde el Puerto del Aceniche a la vertiente S de Peñarrubia (que también la hemos vista escrita Peña Rubia), e incluso más al S, quedando en el término de Mula la umbría y en el término de Lorca la solana, intercalando zonas de una y otra los dos términos.

Manuel Risueño Moreno.

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(1)- Mapa de “COY”, del Instituto Geográfico y Catastral.
(2)- Moya Sáez, Juan Antonio. “Sierra de Pedro Ponce. La montaña olvidada”. Consejería de Turismo, Comercio y Consumo de la Región de Murcia. Ayuntamiento de Lorca, CAM. Murcia, 2006.
(3)- Ibídem.
(4)- VV.AA. “Modernización de los Regadíos Tradicionales de Mula” (3ª edición). Comunidad de Regantes Pantano “La Cierva”, Caja Murcia. Murcia, 2003. En la nota se aprecia un error cardinal pues la Sierra de Pedro Ponce no está situada al Norte del término municipal de Mula, sino al Oeste.
(5)- González Castaño, Juan. “Una villa del Reino de Murcia en la Edad Moderna (Mula, 1500-1648)”. En cita a Carmona González, Alfonso en “Noticias geográficas árabes referentes al Bilad Tudmir”, Murgetana, nº72. Academia Alfonso X El Sabio. Murcia, 1987: “la ciudad de Mula está al oeste de Murcia, posee huertos exuberantes”.

2 comentarios:

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  2. El autor no eliminó ninguna entrada, usted perdone.

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